Mateo 27 — La crucifixión: por qué tuvo que pasar así | Comentario

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO — 27

Estudio escudriñado (clic/hover en resaltados)

Contexto: En este capítulo se narra el juicio, la condena y la crucifixión de Jesús. Tras ser entregado por Judas, es llevado ante Pilato, quien intenta liberarlo pero cede ante la presión del pueblo que exige su muerte. Jesús es burlado, azotado y crucificado junto a dos ladrones. Durante la crucifixión ocurren fenómenos sobrenaturales, y tras su muerte, un centurión reconoce su divinidad. Finalmente, Jesús es sepultado en una tumba nueva, y las autoridades aseguran el sepulcro para evitar que sus seguidores roben el cuerpo y proclamen su resurrección.

1. Llegada la mañana, todos lossumos sacerdotesy losancianos del pueblocelebraronconsejo contra Jesús para darle muerte.

2. Y después deatarle, le llevaron y le entregaron alprocurador Pilato

3. EntoncesJudas, el que le entregó, viendo que había sido condenado, fue acosado por elremordimiento, y devolvió lastreinta monedas de plataa los sumos sacerdotes y a los ancianos,

4. diciendo:«Pequé entregando sangre inocente.»Ellos dijeron:«A nosotros, ¿qué? Tú verás.»

5. El tiró las monedas en elSantuario; después se retiró y fue y seahorcó

6. Los sumos sacerdotes recogieron las monedas y dijeron:«No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas,porque son precio de sangre.»

7. Y después de deliberar,compraron con ellas el Campo del Alfarerocomo lugar de sepultura para los forasteros.

8. Por esta razón ese campo se llamó«Campo de Sangre», hasta hoy.

9. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: =«Y tomaron las treinta monedas de plata,cantidad en que fue apreciado aquel a quien pusieron precio algunos hijos de Israel, =

10. = y las dieron por el Campo del Alfarero,según lo que me ordenó el Señor.» =

11. Jesús compareció ante el procurador, y el procurador le preguntó:«¿Eres tú el Rey de los judíos?»Respondió Jesús:«Sí, tú lo dices.»

12. Y, mientras los sumos sacerdotes y los ancianos le acusaban,no respondió nada.

13. Entonces le dice Pilato:«¿No oyes de cuántas cosas te acusan?»

14. Pero él a nada respondió, de suerte que el procurador estaba muy sorprendido.

15. Cada Fiesta, el procurador solía conceder al pueblo la libertad de un preso, el que quisieran.

16. Tenían a la sazón un preso famoso, llamado Barrabás.

17. Y cuando ellos estaban reunidos, les dijo Pilato:«¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Cristo?»

18. pues sabía que le habían entregado por envidia.

19. Mientras él estaba sentado en el tribunal, le mandó a decir su mujer:«No te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa.»

20. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos lograron persuadir a la gente que pidiese la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.

21. Y cuando el procurador les dijo: «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?», respondieron: «¡A Barrabás!»

22. Díceles Pilato: «Y ¿qué voy a hacer con Jesús, el llamadoCristo?» Y todos a una: «¡Sea crucificado!»

23. «Pero ¿qué mal ha hecho?», preguntó Pilato. Mas ellos seguían gritando con más fuerza: «¡Sea crucificado!»

24. Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: «Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.»

25. Y todo el pueblo respondió: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»

26. Entonces, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado.

27. Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte.

28. Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura;

29. y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»;

30. y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.

31. Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle.

32. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar su cruz.

33. Llegados a un lugar llamadoGólgota, esto es, «Calvario»,

34. le dieron a bebervino mezclado con hiel; pero él, después de probarlo, no quiso beberlo.

35. Una vez que le crucificaron, se repartieron sus vestidos, echando a suertes.

36. Y se quedaron sentados allí para custodiarle.

37. Sobre su cabeza pusieron, por escrito, la causa de su condena: «Este es Jesús, el Rey de los judíos

38. Y al mismo tiempo que a él crucifican a dos salteadores, uno a la derecha y otro a la izquierda.

39. Los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo:

40. «Tú que destruyes el Santuario y en tres días lo levantas, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!»

41. Igualmente lossumos sacerdotesjunto con losescribasy losancianosse burlaban de él diciendo:

42. «A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse.Rey de Israel es: que baje ahora de la cruz, y creeremos en él.

43. Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo:“Soy Hijo de Dios.”

44. De la misma manera le injuriaban también lossalteadores crucificados con él.

45. Desde la hora sexta hubooscuridad sobre toda la tierrahasta la hora nona.

46. Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: =«¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?», = esto es: =«¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?»

47. Al oírlo algunos de los que estaban allí decían:«A Elías llama éste.»

48. Y enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber.

49. Pero los otros dijeron:«Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarle.»

50. Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu.

51. En esto, elvelo del Santuariose rasgó en dos, de arriba abajo;tembló la tierray las rocas se hendieron.

52. Se abrieron los sepulcros, ymuchos cuerpos de santos difuntos resucitaron

53. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos.

54. Por su parte, elcenturióny los que con él estaban guardando a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron:«Verdaderamente éste era Hijo de Dios.»

55. Había allí muchas mujeres mirando desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirle.

56. Entre ellas estabanMaría Magdalena,María la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.

57. Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamadoJosé, que se había hecho también discípulo de Jesús.

58. Se presentó aPilatoy pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato dio orden de que se le entregase.

59. José tomó el cuerpo, lo envolvió en unasábana limpia

60. y lo puso en su sepulcro nuevo que había hecho excavar en la roca; luego, hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se fue.

61. Estaban allíMaría Magdalenay la otra María, sentadas frente al sepulcro.

62. Al otro día, el siguiente a laPreparación, lossumos sacerdotesy losfariseosse reunieron antePilato

63. y le dijeron: «Señor, recordamos que eseimpostordijo cuando aún vivía:“A los tres días resucitaré.”

64. Manda, pues, que quede asegurado el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, lo roben y digan luego al pueblo:“Resucitó de entre los muertos”, y la últimaimposturasea peor que la primera.»

65. Pilato les dijo:«Tenéis una guardia.Id, aseguradlo como sabéis.»

66. Ellos fueron y aseguraron el sepulcro,sellando la piedray poniendo la guardia.


Notas completas

(v.1) Sumos sacerdotes

Los sumos sacerdotes eran las máximas autoridades religiosas judías responsables del templo y la ley, clave en la trama de la condena de Jesús.

Referencias: Mt 26:3; Jn 11:49

(v.1) Ancianos del pueblo

Los ancianos eran líderes civiles y religiosos del pueblo judío, que junto con los sumos sacerdotes formaban el Sanedrín, el consejo que juzgaba a Jesús.

Referencias: Mt 26:57; Lc 22:66

(v.1) Celebraron consejo

La reunión para planear la muerte de Jesús muestra la conspiración y la voluntad de eliminarlo por motivos religiosos y políticos.

Referencias: Mt 26:59; Mc 14:55

(v.1) Consejo contra Jesús para darle muerte

Este acto premeditado revela la gravedad del conflicto entre Jesús y las autoridades judías, que buscan su muerte.

Referencias: Jn 11:53; Mt 26:4

(v.2) Atarle

Atar a Jesús simboliza su arresto formal y la pérdida de libertad, un paso clave hacia su juicio y crucifixión.

Referencias: Mt 26:47; Lc 22:54

(v.2) Procurador Pilato

Poncio Pilato era el gobernador romano de Judea, responsable de administrar justicia y autorizar la crucifixión de Jesús.

Referencias: Jn 18:28-38; Lc 23:1-25

(v.3) Judas, el que le entregó

Judas Iscariote, uno de los doce discípulos, traicionó a Jesús entregándolo a las autoridades por treinta monedas de plata.

Referencias: Mt 26:14-16; Jn 12:4-6

(v.3) Remordimiento

El remordimiento de Judas indica su conciencia del pecado cometido, aunque no lo lleva a arrepentimiento verdadero ni a buscar perdón.

Referencias: Mt 26:75; Lc 22:3

(v.3) Treinta monedas de plata

La cantidad pagada por la traición de Jesús, símbolo de precio de sangre y cumplimiento profético (Zacarías 11:12-13).

Referencias: Zac 11:12; Mt 26:15

(v.4) Confesión de Judas

Judas reconoce su pecado grave: entregar sangre inocente, mostrando su conciencia moral aunque sin buscar reconciliación.

Referencias: Mt 26:24; Heb 9:22

(v.4) Respuesta de los sumos sacerdotes

La indiferencia y rechazo de los líderes religiosos ante el arrepentimiento de Judas revela su dureza y complicidad en la condena.

Referencias: Mt 26:59; Jn 11:50

(v.5) Santuario

Lugar sagrado del templo donde no debían arrojarse objetos impuros o de sangre, subrayando la gravedad del acto de Judas.

Referencias: Lv 5:11; Mt 23:17

(v.5) Suicidio de Judas

El acto de ahorcarse es trágico y muestra la desesperación y culpa extrema, aunque no implica perdón ni redención.

Referencias: Hech 1:18; Sal 31:6

(v.6) No es lícito echarlas en el tesoro

La ley mosaica prohibía usar dinero obtenido con sangre para fines sagrados, reflejando la pureza requerida en el templo.

Referencias: Ez 45:9; Lv 19:16

(v.6) Precio de sangre

Expresión que indica que el dinero fue obtenido por un acto injusto y violento, cargado de culpa moral y espiritual.

Referencias: Nm 35:33; Mt 23:18

(v.7) Campo del Alfarero

Terreno comprado con el dinero de la traición para sepultar a extranjeros, simbolizando la exclusión y el juicio divino.

Referencias: Jer 19:1-2; Jer 32:6-9

(v.8) Campo de Sangre

Nombre dado al lugar como memorial del precio de sangre pagado, recordando la traición y muerte injusta de Jesús.

Referencias: Mt 27:7; Jer 19:2

(v.9) Cumplimiento del oráculo

Se señala que los hechos cumplen una profecía del Antiguo Testamento, mostrando la soberanía divina en la historia.

Referencias: Jer 32:6-9; Zac 11:12-13

(v.9) Treinta monedas de plata como precio

Cantidad exacta que se menciona en la profecía, vinculando la traición de Jesús con el plan divino revelado por Jeremías.

Referencias: Zac 11:12; Mt 26:15

(v.9) Aquel a quien pusieron precio

Referencia a Jesús como el siervo de Dios valorado y vendido por un precio bajo, señalando su sacrificio y rechazo.

Referencias: Is 53:3-6; Mt 20:28

(v.10) Campo del Alfarero según orden del Señor

La compra del campo no fue casual sino ordenada por Dios, mostrando que incluso la traición y muerte de Jesús están bajo su control.

Referencias: Jer 32:9; Mt 27:7

(v.10) Palabra del Señor

Frase que indica la autoridad divina y la inspiración profética que confirma el cumplimiento de la voluntad de Dios.

Referencias: 2 Tim 3:16; Heb 1:1-2

(v.11) Rey de los judíos

El título 'Rey de los judíos' es una declaración política y teológica que Pilato utiliza para entender la acusación contra Jesús. Este título tiene implicaciones mesiánicas y políticas, pues implicaba una amenaza al dominio romano y a la autoridad judía establecida.

Referencias: Jn 18:33; Mt 2:2

(v.11) Respuesta de Jesús a Pilato

Jesús confirma indirectamente su identidad mesiánica con la frase 'Sí, tú lo dices', mostrando un reconocimiento sobrio y no confrontativo. Esta respuesta es clave para entender la relación entre Jesús y la autoridad romana.

Referencias: Lc 23:3; Jn 18:37

(v.12) Acusación de sumos sacerdotes y ancianos

Los sumos sacerdotes y ancianos representan la autoridad religiosa judía que acusa a Jesús, mostrando la oposición institucional a su ministerio y la conspiración para condenarlo.

Referencias: Mt 26:59; Mc 14:55

(v.12) Silencio de Jesús ante las acusaciones

Jesús no responde a las acusaciones, cumpliendo la profecía de Isaías 53:7 sobre el siervo sufriente que no abre su boca ante el juez. Este silencio es un acto de sumisión y cumplimiento profético.

Referencias: Is 53:7; Mt 26:63

(v.13) Pregunta de Pilato sobre las acusaciones

Pilato pregunta a Jesús si oye las acusaciones, mostrando su papel como juez y la tensión entre la justicia romana y la acusación religiosa.

Referencias: Jn 18:29; Lc 23:10

(v.14) Asombro de Pilato por el silencio de Jesús

El silencio de Jesús sorprende a Pilato, quien esperaba una defensa o respuesta. Este detalle enfatiza la inocencia y la dignidad de Jesús ante la injusticia.

Referencias: Is 53:7; Mt 26:62-63

(v.15) Costumbre de liberar un preso en la Fiesta

La práctica de liberar un preso durante la fiesta es una tradición romana que Pilato usa para apaciguar al pueblo, mostrando la dinámica política y social en Jerusalén.

Referencias: Mc 15:6; Lc 23:17

(v.16) Barrabás, preso famoso

Barrabás es un preso conocido por sus crímenes (probablemente rebelión y asesinato). Su nombre significa 'hijo del padre', lo que contrasta con Jesús, el Hijo de Dios.

Referencias: Mc 15:7; Lc 23:19

(v.17) Elección entre Barrabás y Jesús

Pilato presenta al pueblo la elección entre liberar a Barrabás o a Jesús, el Cristo, poniendo en evidencia la injusticia y la manipulación de la multitud.

Referencias: Mc 15:6-11; Jn 18:39

(v.17) Jesús, el llamado Cristo

El término 'Cristo' significa 'Mesías' o 'Ungido', título que reconoce la misión salvadora de Jesús. Su inclusión aquí resalta la ironía de la elección popular.

Referencias: Mt 1:16; Jn 1:41

(v.18) Motivo de la entrega: envidia

La envidia es señalada como la causa oculta de la entrega de Jesús, revelando la raíz del conflicto y la injusticia de su condena.

Referencias: Sal 37:1; Mt 27:20

(v.19) Advertencia de la mujer de Pilato

La esposa de Pilato advierte a su marido que no se involucre con Jesús, llamándolo 'justo' y revelando un sueño que indica la dimensión espiritual y profética del juicio.

Referencias: Mt 27:24; Jn 19:12

(v.19) Sueños como medio de revelación

El sueño sufrido por la mujer de Pilato es un símbolo bíblico de advertencia divina, mostrando que incluso en la autoridad romana hay conciencia de la justicia de Jesús.

Referencias: Gn 20:3; Mt 2:13

(v.20) Persuasión de la multitud para pedir a Barrabás

Los sumos sacerdotes y ancianos manipulan a la gente para que pidan la liberación de Barrabás y la muerte de Jesús, demostrando la corrupción y la oposición religiosa.

Referencias: Mc 15:11; Lc 23:23

(v.21) Elección entre Jesús y Barrabás

El procurador Pilato ofrece liberar a uno de los dos presos, Jesús o Barrabás. Barrabás es un preso conocido por rebelión y asesinato, lo que resalta la injusticia de la elección popular al preferir liberar a un criminal en lugar del Mesías. Esta escena muestra la presión social y política que enfrenta Pilato.

Referencias: Mt 27:15-26; Mc 15:6-15; Lc 23:13-25; Jn 18:38-40

(v.22) Jesús, el llamado Cristo

El título 'Cristo' significa 'Mesías' o 'Ungido', indicando la identidad mesiánica de Jesús. Pilato pregunta qué hacer con Jesús, subrayando la tensión entre la autoridad romana y la proclamación mesiánica. La multitud clama por la crucifixión, rechazando al Mesías prometido.

Referencias: Mt 1:1; Jn 1:41; Lc 2:11

(v.22) Clamor por la crucifixión

La frase '¡Sea crucificado!' es un mandato colectivo que refleja la voluntad popular de condenar a Jesús a muerte por crucifixión, un castigo romano reservado para los peores criminales y rebeldes. Este grito es clave para el desarrollo del relato pascual.

Referencias: Mt 27:23; Mc 15:13; Lc 23:21

(v.23) Interrogante de Pilato sobre la culpabilidad

Pilato pregunta qué mal ha hecho Jesús, mostrando su duda sobre la culpabilidad del reo. Sin embargo, la multitud insiste en la crucifixión, evidenciando la injusticia y la presión social para ejecutar a Jesús.

Referencias: Jn 18:38; Lc 23:4

(v.24) Lavado de manos de Pilato

Pilato se lava las manos como símbolo de inocencia respecto a la muerte de Jesús, declarando 'Inocente soy de la sangre de este justo'. Este acto es un gesto legal y simbólico que refleja la responsabilidad compartida y la injusticia del juicio.

Referencias: Mt 27:25; Mt 23:35

(v.25) Declaración del pueblo sobre la sangre de Jesús

El pueblo acepta la responsabilidad colectiva por la muerte de Jesús con la frase '¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!'. Esta expresión ha sido interpretada teológicamente como una carga histórica y espiritual, y ha sido objeto de debates sobre su uso y significado.

Referencias: Mt 27:24; Hch 2:23

(v.26) Liberación de Barrabás y azotes a Jesús

Pilato libera a Barrabás, un preso rebelde, y ordena azotar a Jesús antes de entregarlo para la crucifixión. El azote es un castigo romano brutal que precede a la crucifixión, mostrando la humillación y sufrimiento de Jesús.

Referencias: Jn 19:1; Mt 27:31

(v.27) Jesús llevado al pretorio y reunión de la cohorte

Los soldados llevan a Jesús al pretorio, la residencia del procurador, y reúnen una cohorte, que es una unidad militar romana de aproximadamente 600 hombres. Esto indica la seriedad del proceso y la humillación pública que se avecina.

Referencias: Mt 27:62; Lc 23:36

(v.28) Desnudez y manto púrpura

Desnudar a Jesús y vestirlo con un manto púrpura es un acto de burla, ya que el púrpura era color asociado a la realeza y nobleza. Los soldados ridiculizan a Jesús como 'rey', subrayando la ironía trágica de su condición.

Referencias: Jn 19:2-3; Is 63:1

(v.29) Corona de espinas y burla a Jesús como Rey de los judíos

La corona de espinas es un símbolo de sufrimiento y burla, representando un falso rey coronado con dolor. La caña en la mano derecha también simboliza autoridad ridiculizada. La frase '¡Salve, Rey de los judíos!' es una ironía cruel dirigida a Jesús.

Referencias: Jn 19:5; Sal 22:7; Mt 27:37

(v.30) Escupitajos y golpes en la cabeza

Escupir y golpear a Jesús son actos de humillación extrema y desprecio. La caña usada para golpear simboliza la burla de la autoridad y el sufrimiento físico que Jesús soporta antes de la crucifixión.

Referencias: Mt 26:67; Mc 15:19

(v.33) Gólgota: Lugar de la Calavera

Gólgota es un término arameo que significa 'lugar de la calavera', lugar donde fue crucificado Jesús, simbolizando la muerte y el juicio.

Referencias: Jn 19:17; Mc 15:22

(v.33) Calvario: traducción latina de Gólgota

Calvario es la traducción latina de Gólgota, que significa 'calavera', lugar emblemático de la crucifixión y sacrificio de Jesús.

Referencias: Lc 23:33; Jn 19:17

(v.34) Vino mezclado con hiel

El vino mezclado con hiel era una bebida amarga y posiblemente narcótica que se daba a los condenados para mitigar el dolor, pero Jesús rechazó beberlo.

Referencias: Sal 69:21; Mt 20:22

(v.34) Jesús rechaza el vino amargo

Jesús, consciente de su misión y sufrimiento, decide no beber el vino con hiel, mostrando su aceptación voluntaria del sacrificio.

Referencias: Is 53:12; Jn 18:11

(v.36) Guardias custodiando a Jesús

Los soldados romanos permanecen sentados para custodiar a Jesús, asegurando que no fuera liberado y cumpliendo la sentencia de crucifixión.

Referencias: Jn 19:23-24; Mt 27:65

(v.37) Título de la acusación: Rey de los judíos

El letrero colocado sobre la cruz indica la causa de la condena de Jesús, acusándolo de proclamarse Rey de los judíos, un título con implicaciones políticas y religiosas.

Referencias: Jn 19:19-22; Lc 23:38

(v.38) Crucifixión junto a dos salteadores

Jesús es crucificado entre dos criminales, cumpliendo la profecía y mostrando su identificación con los pecadores.

Referencias: Is 53:12; Lc 23:32-33

(v.40) Destrucción y levantamiento del Santuario

Frase que alude a la profecía de Jesús sobre la destrucción y resurrección del templo en tres días, simbolizando su cuerpo y su poder divino.

Referencias: Jn 2:19-21; Mt 26:61

(v.40) Desafío a Jesús para salvarse

Los que insultan a Jesús le desafían a salvarse a sí mismo y bajar de la cruz, poniendo en duda su identidad como Hijo de Dios y su poder divino.

Referencias: Sal 22:7-8; Mc 15:32

(v.41) Sumos sacerdotes

Los sumos sacerdotes eran los principales líderes religiosos judíos responsables del templo y de la ley mosaica, representando la autoridad religiosa en Jerusalén en tiempos de Jesús.

Referencias: Mt 26:3; Jn 11:49

(v.41) Escribas

Los escribas eran expertos en la Ley de Moisés, encargados de interpretarla y enseñarla, a menudo asociados con la élite religiosa que se oponía a Jesús.

Referencias: Mt 23:2; Mr 12:38

(v.41) Ancianos

Los ancianos eran líderes civiles y religiosos de las comunidades judías, miembros del Sanedrín, que colaboraban con sacerdotes y escribas en la administración y juicio.

Referencias: Mt 26:57; Lc 22:66

(v.41) Burla como acción clave

La burla hacia Jesús por parte de las autoridades religiosas es una manifestación de rechazo y desprecio, cumpliendo profecías sobre el Mesías rechazado.

Referencias: Sal 22:7; Is 53:3

(v.42) Burla sobre la salvación

La frase 'A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse' refleja la incredulidad y el sarcasmo hacia la capacidad de Jesús para salvarse a sí mismo, cuestionando su identidad mesiánica.

Referencias: Jn 11:47; Mr 15:31

(v.42) Rey de Israel

El título 'Rey de Israel' es una afirmación mesiánica que los opositores usan irónicamente para desafiar a Jesús a demostrar su poder bajando de la cruz.

Referencias: Jn 1:49; Mt 21:5

(v.43) Confianza en Dios y declaración de filiación divina

El texto resalta la confianza de Jesús en Dios y la acusación de que se proclama 'Hijo de Dios', un título que para sus opositores es blasfemo y motivo de burla.

Referencias: Sal 22:8; Jn 10:36

(v.44) Salteadores crucificados

Los salteadores o ladrones crucificados junto a Jesús también se unen a la burla, mostrando que incluso sus compañeros de crucifixión rechazaban su identidad.

Referencias: Lc 23:39; Mr 15:32

(v.45) Oscuridad desde la hora sexta hasta la hora nona

La oscuridad que cubre la tierra simboliza el juicio divino y el sufrimiento cósmico en el momento de la crucifixión, cumpliendo profecías y mostrando la gravedad del evento.

Referencias: Am 8:9; Sal 22:1

(v.46) Clamor en arameo: '¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?'

Esta expresión en arameo significa 'Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?', citando el Salmo 22:1, mostrando el profundo sufrimiento y sentimiento de abandono de Jesús en la cruz.

Referencias: Sal 22:1; Mr 15:34

(v.46) Significado teológico del clamor de Jesús

El grito de Jesús expresa su experiencia humana de abandono y sufrimiento, mientras cumple la Escritura y revela la profundidad de su sacrificio redentor.

Referencias: Is 53:4-6; Hb 5:7

(v.47) Confusión sobre la invocación a Elías

Algunos presentes interpretan erróneamente el clamor de Jesús como una llamada a Elías, mostrando la incomprensión de su verdadera identidad y misión.

Referencias: 1Re 17:1; Lc 4:25

(v.48) Oferta de vinagre con esponja

La esponja empapada en vinagre (posca) era una bebida común para aliviar la sed, pero también simboliza el desprecio y la humillación en el contexto de la crucifixión.

Referencias: Jn 19:29; Sal 69:21

(v.49) Esperanza en la llegada de Elías

La expectativa de que Elías venga a salvar a Jesús refleja una creencia popular en la venida del profeta para restaurar y salvar, vinculada a la esperanza mesiánica.

Referencias: Mal 4:5; Mt 11:14

(v.50) Muerte de Jesús y exhalar el espíritu

El acto de 'exhalar el espíritu' indica la muerte física de Jesús, un momento clave en la redención, donde entrega su vida voluntariamente como sacrificio por la humanidad.

Referencias: Jn 19:30; Lc 23:46

(v.51) Velo del Santuario rasgado

El velo del Santuario separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo, simbolizando la separación entre Dios y el hombre. Su rasgadura indica el acceso directo a Dios abierto por la muerte de Jesús (concepto-teológico de reconciliación y acceso al Padre).

Referencias: Heb 10:19-20; Ex 26:31-33

(v.51) Temblor de tierra

El terremoto es una manifestación sobrenatural que acompaña la muerte de Jesús, mostrando la importancia cósmica del evento y el juicio divino sobre la creación.

Referencias: Sal 18:7; Hch 16:26

(v.51) Rocas hendidas

Las rocas que se parten simbolizan la ruptura del orden natural y espiritual causada por la muerte del Mesías, indicando un cambio radical en la relación entre Dios y la humanidad.

Referencias: Isa 64:1; Mt 27:51

(v.52) Resurrección de santos difuntos

La apertura de los sepulcros y la resurrección de santos anticipa la victoria de Cristo sobre la muerte y la esperanza de la resurrección futura para los creyentes.

Referencias: 1 Tes 4:16; Jn 5:28-29

(v.54) Centurión romano declara a Jesús Hijo de Dios

El centurión, un oficial romano, reconoce la divinidad de Jesús tras presenciar señales sobrenaturales, mostrando cómo incluso los gentiles reconocen su identidad mesiánica.

Referencias: Mc 15:39; Lc 23:47

(v.54) Declaración de divinidad de Jesús

«Verdaderamente éste era Hijo de Dios.» Es una confesión de fe que reconoce la naturaleza divina de Jesús, pronunciada por un testigo externo.

Referencias: Mt 16:16; Jn 1:34

(v.56) María Magdalena

Seguidora fiel de Jesús, testigo clave de la crucifixión, muerte y resurrección. Representa la devoción y el servicio a Cristo.

Referencias: Jn 20:1-18; Lc 8:2

(v.56) María madre de Santiago y José

Una de las mujeres que acompañó a Jesús, posiblemente madre de dos de los discípulos llamados Santiago y José, mostrando la presencia femenina en el ministerio de Jesús.

Referencias: Mc 15:40; Mt 13:55

(v.56) Madre de los hijos de Zebedeo

Se refiere a la madre de Santiago y Juan, discípulos cercanos de Jesús, destacando la importancia de las mujeres en la comunidad de seguidores.

Referencias: Mt 20:20; Mc 15:40

(v.57) José de Arimatea

Hombre rico y miembro del Sanedrín que se convierte en discípulo secreto de Jesús. Su acción de pedir el cuerpo muestra valentía y devoción.

Referencias: Mc 15:43; Lc 23:50-51

(v.58) Pilato

Gobernador romano que autoriza la entrega del cuerpo de Jesús para sepultura, mostrando un acto administrativo clave en la narrativa de la pasión.

Referencias: Jn 19:38; Lc 23:52-53

(v.58) Entrega del cuerpo de Jesús

Acción clave que permite la sepultura digna de Jesús, cumpliendo las profecías y respetando las costumbres judías.

Referencias: Is 53:9; Jn 19:40

(v.59) Sábana limpia

La sábana limpia simboliza pureza y respeto en la sepultura, reflejando la dignidad con que se trata el cuerpo de Jesús.

Referencias: Lc 23:53; Jn 19:40

(v.60) Sepulcro nuevo y gran piedra

El sepulcro nuevo indica que Jesús no fue sepultado en una tumba común, y la gran piedra sellando la entrada simboliza la seguridad de la sepultura y el cumplimiento profético.

Referencias: Is 53:9; Jn 19:41-42

(v.61) María Magdalena

María Magdalena es una figura clave en los relatos de la resurrección, testigo fiel y primera en ver el sepulcro vacío, simbolizando la fidelidad y el testimonio apostólico femenino.

Referencias: Jn 20:1-18; Mc 16:9

(v.62) Preparación

La 'Preparación' se refiere al día antes del sábado, cuando se preparaban los alimentos y se realizaban los preparativos para el descanso sabático (viernes). Este término es un arcaísmo judío que indica el contexto temporal exacto.

Referencias: Lc 23:54; Jn 19:31

(v.62) Sumos sacerdotes

Los sumos sacerdotes eran las máximas autoridades religiosas judías, responsables del templo y la ley, y en este contexto, opositores directos de Jesús.

Referencias: Mt 26:3; Jn 11:49-53

(v.62) Fariseos

Los fariseos eran un grupo religioso judío que enfatizaba la ley oral y la pureza ritual, a menudo en conflicto con Jesús por sus enseñanzas y acciones.

Referencias: Mt 23; Lc 11:37-54

(v.62) Pilato

Poncio Pilato era el gobernador romano de Judea, responsable de la administración civil y la ejecución de sentencias capitales, figura clave en el juicio de Jesús.

Referencias: Mt 27:2; Jn 18:28-40

(v.63) Impostor

Término usado por los líderes judíos para desacreditar a Jesús, acusándolo de engañador o falso mesías, reflejando la oposición y rechazo que enfrentó.

Referencias: Mt 27:41; Mc 15:31

(v.63) Profecía de la resurrección

Jesús predice su resurrección a los tres días, una declaración central que fundamenta la fe cristiana en la victoria sobre la muerte y el pecado.

Referencias: Mt 16:21; Lc 24:7; Jn 2:19

(v.64) Resucitó de entre los muertos

Frase que expresa la creencia en la resurrección corporal de Jesús, núcleo del mensaje cristiano y esperanza de vida eterna.

Referencias: 1 Co 15:3-4; Ro 6:9

(v.64) Impostura

Acusan a los discípulos de inventar una mentira peor que la primera, mostrando la preocupación por el impacto de la fe en la resurrección y la propagación del cristianismo.

Referencias: Mt 28:11-15

(v.65) Guardia en el sepulcro

Pilato concede una guardia para vigilar el sepulcro, acción que refleja la gravedad con que las autoridades tomaban la amenaza de la resurrección y el movimiento de Jesús.

Referencias: Mt 28:11

(v.65) Mandato de asegurar el sepulcro

El mandato de 'Id, aseguradlo como sabéis' implica un acto oficial y solemne para prevenir cualquier intento de robo o manipulación del cuerpo de Jesús.

(v.66) Asegurar el sepulcro

Los guardias cumplen la orden, simbolizando la vigilancia humana frente al misterio divino que está por manifestarse en la resurrección.

(v.66) Sellando la piedra

Sellar la piedra era una práctica para impedir la apertura del sepulcro, indicando la intención de evitar el robo del cuerpo y la propagación de rumores.

Referencias: Dn 6:17

(v.66) Poniendo la guardia

La presencia de la guardia romana añade un elemento de seguridad oficial y refuerza la seriedad del intento por impedir la resurrección anunciada.

Referencias: Mt 28:11-15