Mateo 18 — Perdón 70×7 y tropiezos: reglas de oro del Reino | Explicación

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO — 18

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Contexto: En este capítulo, Jesús enseña sobre la humildad, la importancia de recibir a los niños y la gravedad de causar escándalos a los pequeños en la fe. Explica la necesidad de corregir fraternalmente a quienes pecan y destaca el valor de la reconciliación en la comunidad. Además, subraya el poder de la oración en unidad y la presencia de Cristo entre sus seguidores. Finalmente, Jesús instruye sobre el perdón ilimitado, ilustrándolo con la parábola del siervo que fue perdonado pero no perdonó a su compañero, advirtiendo sobre las consecuencias de no perdonar de corazón.

1. En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron:«¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?»

2. El llamó a un niño, le puso en medio de ellos

3. y dijo:«Yo os aseguro:si no cambiáis y os hacéis como los niños,no entraréis en el Reino de los Cielos.»

4. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos.

5. «Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.

6. Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí,más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos,y le hundan en lo profundo del mar.

7. ¡Ay del mundo por los escándalos! Es forzoso, ciertamente, que vengan escándalos,pero ¡ay de aquel hombre por quien el escándalo viene!

8. «Si, pues, tu mano o tu pie te es ocasión de pecado,córtatelo y arrójalo de ti;más te vale entrar en la Vida manco o cojo que, con las dos manos o los dos pies,ser arrojado en el fuego eterno.»

9. Y si tu ojo te es ocasión de pecado,sácatelo y arrójalo de ti;más te vale entrar en la Vida con un solo ojo que, con los dos ojos,ser arrojado a la gehenna del fuego.»

10. «Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños;porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos,ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos.»

12. ¿Qué os parece? Si un hombre tienecien ovejasy se ledescarría una de ellas, ¿no dejará en los montes lasnoventa y nuevepara ir en busca de ladescarriada?

13. Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tienemás alegría por ella que por las 99 no descarriadas.

14. De la misma manera, no esvoluntad de vuestro Padre celestialque se pierda uno solo de estospequeños.

15. «Si tu hermano llega a pecar,vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.

16. Si no te escucha,toma todavía contigo uno o dos, para quetodo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.

17. Si les desoye a ellos,díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como elgentil y el publicano.

18. «Yo os aseguro:todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, ytodo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

19. «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere,lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.

20. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

21. Pedro se acercó entonces y le dijo:«Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?

22. Dícele Jesús:«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»

23. «Por eso elReino de los Cieloses semejante a unreyque quisoajustar cuentascon sus siervos.

24. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía10.000 talentos.

25. Como no tenía con qué pagar, ordenó elseñorque fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase.

26. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía:“Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré.”

27. Movido a compasión elseñor de aquel siervo, le dejó en libertad y leperdonó la deuda.

28. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debíacien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía:“Paga lo que debes.”

29. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba:“Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré.”

30. Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía.

31. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido.

32. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo:Siervo malvado,yo te perdoné a ti toda aquella deudaporque me lo suplicaste.

33. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero,del mismo modo que yo me compadecí de ti?

34. Y encolerizado su señor,le entregó a los verdugoshasta que pagase todo lo que le debía.

35. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial,si no perdonáis de corazóncada uno a vuestro hermano.


Notas completas

(v.1) Pregunta sobre el mayor en el Reino de los Cielos

Los discípulos preguntan a Jesús quién es el mayor en el Reino de los Cielos, reflejando una preocupación por la jerarquía y el estatus espiritual en el Reino de Dios. Esta pregunta introduce el tema de la humildad y la grandeza según la perspectiva divina.

Referencias: Mt 20:25-27; Lc 9:46-48

(v.2) Jesús llama a un niño

Jesús llama a un niño y lo pone en medio de los discípulos como símbolo de humildad, inocencia y dependencia, valores esenciales para entrar en el Reino de los Cielos.

Referencias: Mc 9:36; Lc 9:47

(v.3) Aseguramiento de Jesús

Jesús asegura solemnemente a sus discípulos la importancia de un cambio radical para entrar en el Reino de los Cielos, usando la fórmula 'Yo os aseguro' para enfatizar la autoridad de su enseñanza.

Referencias: Mt 5:18; Jn 3:3

(v.3) Convertirse y hacerse como niños

El mandato de cambiar y hacerse como niños implica adoptar cualidades como la humildad, la confianza, la sencillez y la dependencia total de Dios, contrarias a la autosuficiencia adulta.

Referencias: Mt 11:25; Mc 10:15

(v.3) Condición para entrar en el Reino

No entrar en el Reino de los Cielos sin esta transformación subraya la exclusividad y la exigencia espiritual para pertenecer al Reino de Dios.

Referencias: Jn 3:5; Mt 7:21

(v.4) Grandeza según la humildad

Quien se haga pequeño como un niño es considerado el mayor en el Reino de los Cielos, invirtiendo los valores humanos de poder y estatus por humildad y sencillez.

Referencias: Lc 22:26; Mt 23:11

(v.5) Recibir a un niño es recibir a Jesús

Recibir a un niño en el nombre de Jesús es equivalente a recibir al mismo Cristo, destacando la importancia de la hospitalidad y el cuidado hacia los más pequeños y vulnerables.

Referencias: Mt 10:40; Mc 9:37

(v.6) Escandalizar a los pequeños creyentes

Escandalizar a los pequeños que creen en Jesús es un grave pecado, pues pone en peligro su fe y salvación. El término 'escandalice' implica causar tropiezo o caer en pecado.

Referencias: Mt 16:23; Lc 17:1

(v.6) Piedra de molino y castigo severo

La imagen de la piedra de molino colgada al cuello simboliza un castigo extremo y humillante, indicando la gravedad de hacer caer a un creyente.

Referencias: Mt 21:44; Mc 9:42

(v.6) Hundimiento en lo profundo del mar

El hundimiento en el mar representa la condena definitiva y la separación total de la comunidad y de Dios para quien escandaliza a los pequeños.

Referencias: Sal 69:15; Is 57:20

(v.7) La inevitabilidad de los escándalos

Jesús reconoce que los escándalos son inevitables en el mundo caído, pero advierte sobre la responsabilidad personal por ser causa de ellos.

Referencias: Lc 17:1; 1 Cor 10:32

(v.7) Advertencia contra ser causa de escándalo

El '¡ay!' es una expresión de juicio y advertencia contra quien provoca escándalos, mostrando la seriedad del pecado.

Referencias: Mt 23:13; Ap 2:14

(v.8) Mano o pie como ocasión de pecado

La mano y el pie simbolizan acciones y caminos que pueden llevar al pecado, y Jesús exhorta a eliminar lo que cause pecado.

Referencias: Rm 6:13; 1 Cor 10:13

(v.8) Mandato de cortar y arrojar

El mandato de cortar y arrojar es un imperativo fuerte para evitar el pecado, indicando la radicalidad necesaria en la vida espiritual.

Referencias: Mt 5:29; Mc 9:43

(v.8) Preferencia por la vida imperfecta

Es preferible entrar en la Vida con limitaciones físicas que ser condenado eternamente, subrayando el valor supremo de la salvación.

Referencias: Jn 10:10; Mt 19:29

(v.8) Fuego eterno

El 'fuego eterno' es una imagen del juicio final y la condena eterna, enfatizando la seriedad del pecado y sus consecuencias.

Referencias: Ap 20:14-15; Mt 25:41

(v.9) Ojo como ocasión de pecado

El ojo representa la mirada y los deseos que pueden inducir al pecado, y debe ser controlado para evitar la caída espiritual.

Referencias: Mt 5:28; Sal 101:3

(v.9) Mandato de sacar y arrojar

Similar al versículo 8, el mandato es una exhortación a eliminar lo que conduce al pecado, mostrando la urgencia de la santidad.

Referencias: Mt 5:29; Mc 9:47

(v.9) Valor de la salvación sobre la integridad física

Entrar en la Vida con un solo ojo es preferible a la condena eterna, reafirmando la prioridad de la vida espiritual sobre lo material.

Referencias: Jn 17:3; Mt 16:26

(v.9) Gehenna del fuego

La 'gehenna' es un término arameo para un lugar de castigo final, simbolizando la destrucción y el juicio eterno para los pecadores.

Referencias: Mr 9:43; Lc 12:5

(v.10) Mandato de no menospreciar a los pequeños

Jesús ordena guardar respeto y cuidado hacia los pequeños, enfatizando la importancia de la comunidad y la protección de los vulnerables.

Referencias: Mt 25:40; Lc 9:48

(v.10) Ángeles de los pequeños

La mención de los ángeles indica la protección divina y la atención especial que Dios presta a sus pequeños y fieles.

Referencias: Hb 1:14; Sal 91:11

(v.10) Visión continua del rostro del Padre

Los ángeles ven continuamente el rostro de Dios Padre, simbolizando la presencia constante y el cuidado celestial sobre los creyentes.

Referencias: Ex 33:11; Lc 2:9

(v.12) Simbolismo de las cien ovejas

Las cien ovejas representan la totalidad del pueblo de Dios, simbolizando la comunidad completa bajo su cuidado.

Referencias: Salmo 23:1; Juan 10:11

(v.12) Descarrío o pérdida espiritual

La oveja que se descarría simboliza al creyente que se aparta del camino de Dios, mostrando la realidad del pecado y la necesidad de restauración.

Referencias: Ezequiel 34:4; Lucas 15:4

(v.12) Las noventa y nueve ovejas

Representan a los fieles que permanecen en el redil, pero que no deben ser motivo para descuidar a los que se han perdido.

Referencias: Lucas 15:7; Salmo 119:176

(v.12) Búsqueda de la descarriada

La acción de buscar a la oveja perdida es una imagen de la misericordia y el amor activo de Dios hacia los pecadores.

Referencias: Lucas 19:10; Juan 6:39

(v.13) Alegría por la oveja encontrada

Jesús enfatiza la gran alegría en el cielo por el arrepentimiento y la restauración de un pecador, más que por los justos que no necesitan arrepentimiento.

Referencias: Lucas 15:7; Lucas 15:10

(v.13) Diferencia entre descarriados y no descarriados

La comparación resalta la importancia de la salvación individual y la prioridad de rescatar a los que están perdidos.

Referencias: Ezequiel 34:16; Mateo 10:6

(v.14) Voluntad del Padre celestial

Se afirma que Dios desea la salvación de todos, especialmente de los "pequeños", que pueden ser los humildes, niños o débiles en la fe.

Referencias: 1 Timoteo 2:4; 2 Pedro 3:9

(v.14) Significado de 'pequeños'

Puede referirse a los niños, a los humildes o a los creyentes vulnerables, enfatizando la protección especial que Dios les ofrece.

Referencias: Mateo 19:14; Marcos 9:42

(v.15) Mandato de confrontación fraterna

Jesús instruye a confrontar al hermano que peca en privado, mostrando un proceso de corrección amorosa y personal.

Referencias: Gálatas 6:1; Levítico 19:17

(v.15) Reprender a solas

La reprensión privada busca restaurar sin exponer públicamente al hermano, evitando el escándalo y promoviendo la reconciliación.

Referencias: Proverbios 27:5; 2 Timoteo 2:25

(v.15) Ganar al hermano

El objetivo del proceso es la restauración y reconciliación, no el castigo o la condena.

Referencias: 2 Corintios 2:6-8; Lucas 17:3

(v.16) Testigos en la corrección

La inclusión de testigos asegura imparcialidad y veracidad en el proceso de corrección, conforme a la ley judía.

Referencias: Deuteronomio 19:15; 1 Timoteo 5:19

(v.16) Palabra de dos o tres testigos

Principio legal que establece que ninguna acusación debe basarse en un solo testigo, garantizando justicia.

Referencias: Deuteronomio 17:6; Hebreos 10:28

(v.17) Elevar el asunto a la comunidad

Si la persona persiste en su pecado, la comunidad tiene autoridad para intervenir, mostrando la responsabilidad colectiva.

Referencias: Hechos 6:3; 1 Corintios 5:4-5

(v.17) Gentil y publicano

Términos que denotan exclusión social y religiosa; ser tratado como tal implica ruptura de comunión.

Referencias: Mateo 5:46; Lucas 18:10-14

(v.18) Autoridad para atar y desatar

Jesús otorga a la iglesia autoridad espiritual para tomar decisiones vinculantes en la tierra y en el cielo.

Referencias: Juan 20:23; Mateo 16:19

(v.18) Atar en la tierra y en el cielo

Implica que las decisiones de la iglesia tienen respaldo divino y afectan la realidad espiritual.

Referencias: Apocalipsis 3:7; Isaías 22:22

(v.18) Desatar en la tierra y en el cielo

La iglesia puede liberar a personas de ataduras espirituales, con autoridad divina para hacerlo.

Referencias: Lucas 4:18; Hechos 13:38-39

(v.19) Poder de la oración en unidad

Jesús asegura que la oración conjunta de los creyentes tiene gran eficacia ante Dios Padre.

Referencias: Santiago 5:16; Hechos 1:14

(v.19) Padre que está en los cielos

Referencia a Dios como Padre celestial, enfatizando su soberanía y cercanía a los creyentes.

Referencias: Mateo 6:9; Juan 1:18

(v.20) Presencia de Jesús en la reunión

Jesús promete estar presente espiritualmente donde dos o tres se reúnen en su nombre, garantizando su apoyo y autoridad.

Referencias: Mateo 28:20; Hechos 2:1-4

(v.21) Pregunta de Pedro sobre el perdón

Pedro pregunta a Jesús sobre la frecuencia del perdón, mostrando preocupación por la misericordia y la justicia en las relaciones humanas.

Referencias: Lucas 17:4; Mateo 6:12

(v.22) Palabras de Jesús sobre el perdón

Dícele Jesús: indica que son palabras directas de Jesús, marcadas como voz-jesus, mostrando autoridad en la enseñanza sobre el perdón.

Referencias: Mt 6:14-15; Lc 17:4

(v.22) Perdón ilimitado

Jesús enseña que el perdón no debe limitarse a siete veces, sino hasta setenta veces siete, simbolizando perdón ilimitado y constante, un mandato para la comunidad cristiana.

Referencias: Lc 17:4; Mt 6:14-15

(v.23) Reino de los Cielos como parábola

El Reino de los Cielos es presentado como una realidad espiritual y moral, aquí ilustrado con la parábola del rey que ajusta cuentas con sus siervos, mostrando la justicia y misericordia divina.

Referencias: Mt 13:44-46; Lc 15:11-32

(v.23) El rey como símbolo de Dios

El rey representa a Dios, quien es soberano y justo, encargado de ajustar cuentas y administrar justicia entre sus siervos, reflejando la autoridad divina.

Referencias: Dn 7:9-10; Mt 25:31-46

(v.23) Ajustar cuentas

La acción de ajustar cuentas simboliza el juicio o la rendición de cuentas final, donde se evalúan las deudas o pecados de cada persona ante Dios.

Referencias: Rm 14:12; 2 Co 5:10

(v.24) Deuda enorme: 10.000 talentos

Un talento era una unidad monetaria muy grande; 10.000 talentos representan una deuda impagable, simbolizando el pecado humano y la gran necesidad de perdón divino.

Referencias: Mt 25:15; Lc 19:13

(v.25) Señor como figura de autoridad

El señor es la figura de autoridad que tiene poder para castigar y exigir el pago, reflejando el poder de Dios para juzgar y administrar justicia.

Referencias: Mt 25:14-30; Lc 12:42-48

(v.25) Venta de la familia y bienes

La orden de vender al siervo, su mujer, hijos y bienes muestra la gravedad de la deuda y la justicia estricta, además de la práctica legal de la época para saldar deudas.

Referencias: Ex 21:2-6; Dt 24:7

(v.26) Súplica del siervo postrado

El siervo se echa a los pies y suplica, mostrando humildad y reconocimiento de su culpa, un acto de arrepentimiento y petición de misericordia.

Referencias: Lc 7:38; Mt 26:39

(v.27) Compasión del señor

El señor, movido a compasión, perdona la deuda, simbolizando la misericordia y el perdón divino que Dios ofrece a los pecadores arrepentidos.

Referencias: Lc 15:20-24; Ef 4:32

(v.27) Perdón de la deuda

El perdón de la deuda representa la gracia de Dios que cancela nuestras faltas cuando nos arrepentimos sinceramente.

Referencias: Col 2:13-14; Hb 8:12

(v.28) Deuda menor: cien denarios

Un denario era un salario diario; cien denarios es una deuda mucho menor que la original, mostrando la injusticia del siervo al no perdonar a su compañero.

Referencias: Mt 20:2; Lc 10:7

(v.28) Acción violenta del siervo

El siervo agarra y ahoga a su compañero, mostrando dureza e injusticia, contrario a la misericordia que él mismo recibió.

Referencias: Mt 5:7; Lc 6:36

(v.28) Mandato de pago inmediato

“Paga lo que debes.” es un mandato imperativo, mostrando la falta de compasión y la exigencia estricta del siervo hacia su compañero.

Referencias: Lc 16:5-7

(v.29) Súplica del compañero

El compañero suplica con humildad y pide paciencia, reflejando la misma actitud que el siervo mostró ante el señor, pero que ahora no practica.

Referencias: Mt 18:26; Lc 18:3

(v.30) Castigo al compañero

El siervo no quiso perdonar y mandó encarcelar a su compañero, mostrando hipocresía y falta de misericordia, lo que es condenado en la enseñanza de Jesús.

Referencias: Mt 6:14-15; Lc 6:37

(v.31) Reacción de los compañeros

Los compañeros se entristecen y denuncian al señor, mostrando la conciencia comunitaria y la denuncia de la injusticia, lo que lleva a la intervención del señor.

Referencias: Mt 18:32-35

(v.32) Vocativo 'Siervo malvado'

El término 'Siervo malvado' es un reproche directo que Jesús utiliza para señalar la ingratitud y la falta de misericordia del personaje en la parábola. Representa a quien ha recibido misericordia pero no la extiende a otros.

Referencias: Mt 25:21; Lc 17:10

(v.32) Perdón de toda deuda

La expresión 'yo te perdoné a ti toda aquella deuda' simboliza la gracia inmerecida de Dios hacia el pecador arrepentido. La deuda representa el pecado y la obligación moral que el siervo no podía pagar.

Referencias: Sal 103:3; Col 2:14

(v.32) Súplica como causa del perdón

El perdón fue concedido porque el siervo suplicó, mostrando la importancia de la humildad y el arrepentimiento genuino para recibir la misericordia divina.

Referencias: Lc 18:13; 2 Cr 7:14

(v.33) Mandato de compadecerse del prójimo

Jesús exige que el siervo muestre la misma compasión hacia su compañero que recibió de su señor, subrayando el principio ético y teológico de la reciprocidad en el perdón.

Referencias: Mt 6:14-15; Lc 6:36

(v.33) Compasión como reflejo de la misericordia divina

La compasión que el señor mostró es la misericordia de Dios, y el siervo debe imitar esta actitud para vivir conforme al Reino de Dios.

Referencias: Ef 4:32; 1 Jn 4:16

(v.34) Encolerizado el señor

La ira del señor representa la justa indignación divina ante la hipocresía y la falta de misericordia, mostrando que el perdón recibido implica responsabilidad.

Referencias: Ro 2:5; Heb 10:31

(v.34) Entrega a los verdugos

La entrega a los verdugos simboliza el castigo o la justicia que espera a quien no practica el perdón, enfatizando la seriedad del mandato divino.

Referencias: Mt 5:25; Lc 12:58

(v.34) Pago total de la deuda

La frase 'hasta que pagase todo lo que le debía' indica la imposibilidad de liberarse sin perdonar, reflejando la enseñanza sobre la deuda moral y la justicia.

Referencias: Lc 7:41-43; Mt 6:12

(v.35) Advertencia del Padre celestial

Jesús advierte que el Padre celestial actuará con justicia similar si no se practica el perdón, resaltando la conexión entre la actitud humana y la respuesta divina.

Referencias: Mt 6:14-15; Lc 11:4

(v.35) Mandato imperativo de perdonar de corazón

El mandato 'si no perdonáis de corazón' es un imperativo que exige un perdón sincero y profundo, no superficial o hipócrita, como condición para recibir la misericordia de Dios.

Referencias: Mt 5:23-24; Col 3:13

(v.35) Perdonar al hermano

El término 'hermano' simboliza al prójimo en la comunidad de fe, indicando que el perdón debe ser mutuo y constante entre los creyentes como reflejo del amor de Dios.

Referencias: 1 Jn 4:20; Mt 22:39