Mateo 10 — Enviados sin garantías: instrucciones de Jesús para el camino | Guía

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO — 10

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Contexto: En el capítulo 10 del Evangelio según San Mateo, Jesús instruye a sus doce discípulos, otorgándoles poder para expulsar demonios y sanar enfermedades. Los envía a predicar a las ovejas perdidas de Israel, anunciando la cercanía del Reino de los Cielos. Les advierte sobre las persecuciones y dificultades que enfrentarán, pero les asegura la protección divina y la importancia de la perseverancia. Jesús enfatiza la necesidad de confianza en Dios y la prioridad del compromiso con Él sobre los lazos familiares.

1. Y llamando a sus doce discípulos, les diopoder sobre los espíritus inmundospara expulsarlos, y paracurar toda enfermedad y toda dolencia.

2. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primeroSimón, llamado Pedro, y su hermano Andrés;Santiago el de Zebedeoy su hermanoJuan;

3. Felipe y Bartolomé; Tomás yMateo el publicano;Santiago el de AlfeoyTadeo;

4. Simón el Cananeo yJudas el Iscariote, el mismo que le entregó.

5. A estos doce envióJesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos»;

6. dirigíos más bien a lasovejas perdidas de la casa de Israel.

7. Id proclamando que elReino de los Cielos está cerca.

8. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios.Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.

9. No os procuréis oro, ni plata, ni calderilla en vuestras fajas;

10. ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero merece su sustento.

11. En la ciudad o pueblo en que entréis,informaos de quién hay en él digno, y quedaos allí hasta que salgáis.

12. Al entrar en la casa,saludadla.

13. Si la casa es digna,llegue a ella vuestra paz;mas si no es digna,vuestra paz se vuelva a vosotros.

14. Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras,salid de la casa o de la ciudad aquella sacudiendo el polvo de vuestros pies.

15. Yo os aseguro:el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.

16. Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos.Sed, pues, prudentes como las serpientes,y sencillos como las palomas.

17. Guardaos de los hombres,porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas;

18. y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes,para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles.

19. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar.Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento.

20. Porque no seréis vosotros los que hablaréis,sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros.

21. «Entregará a la muertehermano a hermanoypadre a hijo; se levantaránhijos contra padresy los matarán.

22. Y seréisodiados de todospor causa demi nombre; pero el quepersevere hasta el fin, ésese salvará.

23. «Cuando os persigan en una ciudad huid a otra, y si también en ésta os persiguen, marchaos a otra.Yo os aseguro: no acabaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga elHijo del hombre.

24. «No está el discípulo por encima del maestro, ni el siervo por encima de su amo.

25. Ya le basta al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su amo. Si al dueño de la casa le han llamadoBeelzebul, ¡cuánto más a sus domésticos!

26. «No les tengáis miedo.Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse.

27. Lo que yo os digo en la oscuridad,decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados.

28. «Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien aAquelque puede llevar a la perdición alma y cuerpo en lagehenna.

29. ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestroPadre.

30. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.

31. No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.

32. «Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres,yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos;

33. pero a quien me niegue ante los hombres,le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.

34. «No penséis que he venido a traer paz a la tierra.No he venido a traer paz, sino espada.

35. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra;

36. y enemigos de cada cual serán los que conviven con él.

37. «El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí;el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.

38. El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí.

39. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

40. «Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado.

41. «Quien reciba a un profetapor ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justopor ser justo, recompensa de justo recibirá.

42. «Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua frescaa uno de estos pequeños, por ser discípulo,os aseguroque no perderá su recompensa.»


Notas completas

(v.1) Poder sobre espíritus inmundos

El poder otorgado a los discípulos para expulsar espíritus inmundos indica autoridad espiritual dada por Jesús para combatir fuerzas demoníacas, reflejando la lucha entre el Reino de Dios y el mal.

Referencias: Mc 3:15; Lc 9:1

(v.1) Curar enfermedades y dolencias

La capacidad de sanar toda enfermedad y dolencia demuestra el poder divino manifestado a través de los discípulos, señal de la llegada del Reino de Dios y su restauración integral.

Referencias: Mt 4:24; Mc 6:13

(v.2) Simón llamado Pedro

Simón recibe el nombre Pedro (que significa 'piedra'), simbolizando su papel fundamental en la iglesia y su liderazgo entre los apóstoles.

Referencias: Jn 1:42; Mt 16:18

(v.2) Santiago el de Zebedeo

Santiago, hermano de Juan, es uno de los primeros discípulos llamados y parte del círculo íntimo de Jesús, junto con Pedro y Juan.

Referencias: Mc 1:19-20; Lc 8:51

(v.2) Juan, hermano de Santiago

Juan, conocido como 'el discípulo amado', es también parte del grupo cercano a Jesús y autor del Evangelio de Juan.

Referencias: Jn 13:23; Jn 19:26

(v.3) Mateo el publicano

Mateo, llamado publicano, era recaudador de impuestos, considerado pecador por los judíos, pero llamado por Jesús para ser apóstol, mostrando la inclusión en el Reino.

Referencias: Mt 9:9; Lc 5:27-28

(v.3) Santiago el de Alfeo

Santiago hijo de Alfeo es uno de los apóstoles menos mencionados, a veces identificado con Santiago el Menor, mostrando diversidad en el grupo apostólico.

Referencias: Mc 3:18; Lc 6:15

(v.3) Tadeo

Tadeo, también llamado Judas hijo de Santiago, es uno de los apóstoles, no debe confundirse con Judas Iscariote, el traidor.

Referencias: Lc 6:16; Jn 14:22

(v.4) Simón el Cananeo

Simón el Cananeo, también conocido como Simón el Zelote, indica su pertenencia a un grupo nacionalista o revolucionario judío antes de seguir a Jesús.

Referencias: Lc 6:15; Hech 1:13

(v.4) Judas Iscariote, el traidor

Judas Iscariote es conocido por entregar a Jesús a las autoridades, cumpliendo las profecías sobre la traición al Mesías.

Referencias: Jn 13:21-27; Sal 41:9

(v.5) Jesús envía a los doce

Jesús envía a sus discípulos con autoridad y misión específica, marcando el inicio de la predicación apostólica y el avance del Reino.

Referencias: Lc 9:1-6; Mc 6:7-13

(v.5) No ir a gentiles ni samaritanos

Mandato de Jesús para que los apóstoles se enfoquen primero en Israel, evitando a gentiles y samaritanos, reflejando la prioridad del pacto con Israel antes de la misión universal.

Referencias: Jn 4:9; Ro 15:8

(v.6) Ovejas perdidas de Israel

Las 'ovejas perdidas' simbolizan a los israelitas alejados de Dios, a quienes Jesús envía a predicar para restaurar y reunir al pueblo elegido.

Referencias: Ez 34:11-16; Jn 10:11

(v.7) Proclamación del Reino de los Cielos

El mensaje central es que el Reino de Dios está cerca, invitando a la conversión y fe, tema fundamental en el ministerio de Jesús.

Referencias: Mt 4:17; Mc 1:15

(v.8) Milagros y curaciones

Las órdenes de curar enfermos, resucitar muertos, purificar leprosos y expulsar demonios muestran el poder del Reino manifestado y la autoridad delegada a los apóstoles.

Referencias: Mc 16:17-18; Lc 9:1-2

(v.8) Gratis lo recibisteis, dadlo gratis

Instrucción ética para no lucrar con el ministerio, reflejando gratuidad y servicio desinteresado en la predicación del Evangelio.

Referencias: 2 Cor 11:7; Hch 20:33-35

(v.9) No procuréis oro ni plata

Jesús prohíbe llevar dinero, enfatizando la dependencia de la providencia divina y la hospitalidad de los creyentes en la misión.

Referencias: Lc 22:35-36; Mt 6:19-21

(v.10) No llevar equipaje; el obrero merece su sustento

Jesús instruye a no llevar equipaje para confiar en la provisión divina y en la comunidad, afirmando que quien trabaja en la obra del Reino debe ser sustentado.

Referencias: Lc 10:7; 1 Co 9:14

(v.11) Buscar a los dignos en la ciudad

El mandato de informarse sobre quién es digno en la ciudad implica discernimiento espiritual y social para encontrar receptores adecuados del mensaje.

(v.11) Permanecer en la casa digna

Quedarse en la casa digna hasta salir indica una estrategia de estabilidad y compromiso en la misión, evitando cambios innecesarios.

(v.12) Saludo al entrar en la casa

El saludo es un acto de paz y reconocimiento, que prepara el terreno para la comunicación del mensaje.

(v.12) Mandato de Jesús sobre el saludo

Jesús instruye a sus discípulos a saludar la casa, mostrando la importancia de la cortesía y la paz en la misión.

(v.13) Dignidad de la casa

La dignidad de la casa se refiere a la apertura y receptividad al mensaje del Reino de Dios.

(v.13) Paz que llega a la casa

La paz que se desea a la casa es un símbolo de bendición espiritual y armonía que acompaña la presencia de los discípulos.

(v.13) Rechazo de la paz

Si la casa no es digna, la paz vuelve a los discípulos, indicando que la bendición no se impone sino que depende de la aceptación.

(v.13) Paz que vuelve a los discípulos

La reversión de la paz simboliza la protección divina sobre los enviados cuando son rechazados.

(v.14) Rechazo y retirada

El mandato de salir y sacudir el polvo es un acto simbólico de desapego y juicio sobre la ciudad que rechaza el mensaje.

(v.14) Sacudir el polvo de los pies

Esta expresión arcaica indica una separación total y una denuncia contra la ciudad o casa que no recibe a los discípulos.

Referencias: Hechos 13:51

(v.15) Advertencia sobre el juicio

Jesús asegura que el juicio será más severo para las ciudades que rechazan el evangelio que para Sodoma y Gomorra, símbolos de pecado extremo.

Referencias: Génesis 19; Lucas 10:12

(v.15) Sodoma y Gomorra como referencia de juicio

Estas ciudades representan la máxima condena divina, por lo que la comparación enfatiza la gravedad del rechazo al mensaje.

Referencias: Génesis 19

(v.16) Envío como ovejas entre lobos

Jesús advierte sobre el peligro y la vulnerabilidad de los discípulos en medio de enemigos hostiles, usando la metáfora de ovejas entre lobos.

(v.16) Ser prudentes como serpientes

La prudencia es necesaria para la misión; la serpiente simboliza astucia y sabiduría para evitar peligros.

(v.16) Ser sencillos como palomas

La sencillez o inocencia es la otra cualidad necesaria, simbolizada por la paloma, que representa pureza y honestidad.

(v.17) Advertencia sobre persecución

Jesús previene a sus discípulos que serán entregados a tribunales y azotados, indicando la realidad del sufrimiento por la fe.

(v.17) Tribunales y sinagogas

Los tribunales y sinagogas eran las instituciones religiosas y civiles donde se juzgaba a los seguidores de Jesús, mostrando la oposición formal.

(v.18) Ser llevados ante gobernadores y reyes

La misión incluye dar testimonio incluso ante las máximas autoridades políticas y religiosas, mostrando valentía y compromiso.

(v.18) Dar testimonio ante gentiles

El testimonio no es solo para el pueblo judío, sino también para los gentiles, indicando la universalidad del mensaje.

(v.19) No preocuparse por qué hablar

Jesús tranquiliza a sus discípulos para que no teman ni planifiquen sus palabras, pues recibirán ayuda divina en el momento.

(v.19) Comunicación divina en el momento

El Espíritu Santo inspirará las palabras necesarias en el momento justo para el testimonio eficaz.

(v.20) El Espíritu hablará en vosotros

No es el hombre quien habla, sino el Espíritu del Padre, lo que enfatiza la acción divina en la misión y la dependencia total en Dios.

(v.21) Conflictos familiares profetizados

La frase 'hermano a hermano' indica la ruptura profunda en las relaciones familiares causada por la persecución y la división que genera el Evangelio.

Referencias: Mt 24:10; Lc 21:16

(v.21) Conflictos generacionales

El 'padre a hijo' resalta la tensión intergeneracional que puede surgir cuando se sigue a Cristo, mostrando la radicalidad del discipulado.

Referencias: Mr 13:12; Lc 12:53

(v.21) Rebelión y división social

Los 'hijos contra padres' simbolizan la ruptura social y familiar provocada por la aceptación o rechazo del mensaje de Jesús.

Referencias: Mt 12:50; Mr 3:35

(v.21) Persecución violenta

La acción de matar enfatiza la severidad de la persecución que enfrentarán los seguidores de Cristo, un llamado a la fidelidad incluso ante la muerte.

Referencias: Jn 15:20; Hch 7:54-60

(v.22) Odio por causa del nombre

Ser odiados 'por causa de mi nombre' implica que el rechazo es hacia la identidad y autoridad de Jesús, no por razones superficiales.

Referencias: Jn 15:18; 1 Pe 4:14-16

(v.22) Identidad de Jesús

La expresión 'mi nombre' es una referencia directa a Jesús mismo, su persona y autoridad divina.

Referencias: Ex 3:14; Fil 2:9-11

(v.22) Perseverancia como requisito de salvación

La perseverancia hasta el fin es una condición para la salvación, indicando la importancia de la fidelidad continua en la vida cristiana.

Referencias: Hb 3:14; Ap 2:10

(v.22) Salvación prometida

La promesa de salvación es un aliento para los creyentes que enfrentan persecución, asegurando la recompensa eterna.

Referencias: Mt 24:13; Ro 8:38-39

(v.23) Estrategia de huida

El mandato de huir a otra ciudad ante la persecución muestra una estrategia práctica para preservar la vida y continuar la misión.

Referencias: Hch 8:1; Hch 11:19

(v.23) Autoridad de la palabra de Jesús

La frase 'Yo os aseguro' indica la solemnidad y certeza de la enseñanza de Jesús.

Referencias: Mt 5:18; Jn 14:12

(v.23) Venida del Hijo del Hombre

El 'Hijo del hombre' es un título mesiánico que apunta a la segunda venida de Cristo y el juicio final.

Referencias: Dn 7:13-14; Mt 24:30

(v.24) Relación maestro-discípulo

El discípulo no está por encima del maestro, enfatizando la humildad y el sometimiento en la relación con Jesús.

Referencias: Lc 6:40; 1 Co 11:1

(v.25) Beelzebul: término arcaico y acusación

Beelzebul es un nombre asociado con el príncipe de los demonios, usado aquí para señalar la oposición y calumnia contra Jesús y sus seguidores.

Referencias: Mt 12:24; Mr 3:22

(v.25) Sufrimiento compartido

Si el maestro es calumniado, los discípulos deben esperar igual o mayor oposición, reforzando la identificación con Cristo.

Referencias: 1 Pe 4:16; Jn 15:20

(v.26) Mandato de valentía

No tener miedo es un mandato clave para enfrentar la persecución con confianza en la verdad revelada por Dios.

Referencias: 2 Tim 1:7; Jos 1:9

(v.26) Revelación de la verdad

Nada oculto permanecerá escondido, lo que implica que la verdad de Dios se manifestará plenamente en el tiempo señalado.

Referencias: Lc 12:2; Jn 3:20-21

(v.27) Comunicación pública de la verdad

Jesús instruye a sus discípulos a proclamar públicamente lo que han recibido en privado, un llamado a la valentía y testimonio.

Referencias: Hch 4:20; 2 Tim 4:2

(v.27) Imperativo de testimonio

El mandato de proclamar desde los terrados es una acción clave para la difusión del Evangelio sin temor.

Referencias: Mt 28:19; Jn 17:18

(v.28) Temor reverente a Dios

El temor debe dirigirse a Dios, quien tiene autoridad sobre alma y cuerpo, y no a los hombres que solo pueden afectar el cuerpo.

Referencias: Heb 10:31; Sal 33:8

(v.28) Gehenna: símbolo de juicio final

La gehenna es un término arcaico que se refiere al lugar de castigo eterno, simbolizando la perdición definitiva del alma y cuerpo.

Referencias: Mr 9:43; Ap 20:14-15

(v.29) Cuidado providencial de Dios

El ejemplo de los pajarillos vendidos por un as ilustra la soberanía y cuidado minucioso de Dios sobre sus criaturas y sus seguidores.

Referencias: Lc 12:6; Sal 34:7

(v.30) Conocimiento exhaustivo de Dios

Dios conoce incluso el número de cabellos en la cabeza de cada persona, demostrando su atención detallada y amor personal.

Referencias: Sal 139:17-18; Lc 12:7

(v.31) Valor y cuidado divino

Jesús asegura que no hay que temer porque el valor del discípulo es mayor que el de muchos pajarillos, simbolizando la providencia y cuidado de Dios hacia sus seguidores.

Referencias: Salmo 50:11; Lucas 12:6-7

(v.32) Declararse por Cristo

Declararse por Jesús implica un compromiso público y valiente de fe, un acto de confesión que tiene consecuencias eternas.

Referencias: Romanos 10:9; 2 Timoteo 2:12

(v.32) Confesión ante el Padre

Jesús promete reconocer a quien lo confiese delante de los hombres ante Dios Padre, mostrando la importancia de la confesión pública para la salvación.

Referencias: 1 Juan 4:15; Hebreos 10:23

(v.33) Negar a Cristo

Negar a Jesús ante los hombres es un acto de apostasía que conlleva la negación ante Dios Padre, mostrando la gravedad del rechazo a Cristo.

Referencias: Marcos 14:72; 2 Timoteo 2:12

(v.33) Negación ante el Padre

La negación de Jesús implica consecuencias espirituales definitivas, enfatizando la relación directa entre la confesión humana y el juicio divino.

Referencias: Mateo 7:23; Lucas 12:9

(v.34) La espada y la paz

Jesús aclara que su misión no es traer paz mundana, sino división (espada), simbolizando el conflicto inevitable entre el Reino de Dios y el mundo.

Referencias: Lucas 12:51; Juan 16:33

(v.34) Espada como símbolo

La 'espada' representa la división y confrontación que la verdad del Evangelio genera en los hogares y sociedades.

Referencias: Efesios 6:17; Hebreos 4:12

(v.35) Conflictos familiares por causa del Evangelio

Jesús describe cómo su mensaje puede causar división incluso en las relaciones familiares más cercanas, indicando el costo del discipulado.

Referencias: Lucas 14:26; Marcos 10:29-30

(v.36) Enemigos en el propio hogar

Los enemigos mencionados son aquellos que, a pesar de la convivencia, se oponen a la fe y lealtad a Cristo, mostrando la realidad del conflicto espiritual.

Referencias: Juan 15:18-20; 2 Timoteo 3:12

(v.37) Amar a Cristo sobre la familia

Jesús establece la prioridad del amor a Él por encima de los lazos familiares, requisito para ser digno de ser su discípulo.

Referencias: Lucas 14:26; Juan 12:25

(v.37) Dignidad para el discipulado

El amor a Cristo debe superar cualquier otro afecto para ser considerado digno de Él, enfatizando la exclusividad del compromiso cristiano.

Referencias: Mateo 6:24; Filipenses 3:8

(v.38) Tomar la cruz

Tomar la cruz es símbolo de aceptar sufrimiento, sacrificio y entrega total en el seguimiento de Jesús, un mandato clave para el discipulado.

Referencias: Lucas 9:23; Marcos 8:34

(v.39) Perder para ganar la vida

Jesús enseña la paradoja espiritual: quien busca preservar su vida terrenal la perderá, pero quien la pierde por Él la encontrará en vida eterna.

Referencias: Juan 12:25; Filipenses 1:21

(v.40) Recibir a los discípulos es recibir a Cristo

Recibir a los enviados de Jesús equivale a recibir al mismo Cristo y a Dios Padre que lo envió, mostrando la autoridad y representación de los discípulos.

Referencias: Juan 13:20; Hechos 9:15

(v.41) Recibir a un profeta

Recibir a un profeta implica reconocer su autoridad y misión divina, lo que conlleva una recompensa específica según su rol espiritual.

Referencias: Mt 23:29-31; Lc 11:47

(v.41) Profeta como mediador

El profeta actúa como mediador entre Dios y el pueblo, por lo que recibirlo es también aceptar el mensaje divino que trae.

Referencias: Nm 12:6; Heb 1:1-2

(v.41) Por ser profeta

La frase 'por ser profeta' subraya que la recepción no es por la persona misma sino por la función espiritual que desempeña, destacando la importancia del ministerio profético.

Referencias: 1 Co 12:28; Heb 1:1

(v.41) Recibir a un justo

Recibir a un justo significa acoger a una persona recta y fiel a Dios, lo que también merece una recompensa acorde a su justicia.

Referencias: Sal 1:6; Mt 25:37-40

(v.41) Recompensa de justo

La recompensa es un principio teológico de justicia divina donde la acción de recibir y apoyar a personas fieles es reconocida por Dios.

Referencias: Heb 11:6; Ap 22:12

(v.41) Recompensa como principio de reciprocidad divina

La idea de recibir recompensa se basa en la reciprocidad divina, donde Dios devuelve con bendiciones a quienes apoyan a sus siervos.

Referencias: Gál 6:7; Mt 6:4

(v.42) Dar de beber un vaso de agua fresca

Este acto sencillo simboliza la hospitalidad y el cuidado hacia los necesitados, mostrando que incluso las pequeñas acciones tienen valor espiritual.

Referencias: Mt 25:35; Mr 9:41

(v.42) Agua fresca como símbolo

El agua fresca simboliza vida, pureza y renovación espiritual, siendo un acto de misericordia que tiene un profundo significado teológico.

Referencias: Jn 4:14; Ap 22:17

(v.42) Uno de estos pequeños

Los 'pequeños' se refieren a los discípulos humildes o a los creyentes sencillos, enfatizando la importancia de cuidar a los más vulnerables en la comunidad.

Referencias: Mt 18:6-10; Lc 9:48

(v.42) Pequeños como símbolo de humildad

Los 'pequeños' representan a los humildes y necesitados, mostrando que Dios valora la humildad y la sencillez en su reino.

Referencias: Mt 5:3; Lc 1:52

(v.42) Por ser discípulo

El término 'discípulo' (del griego mathetes) indica a un seguidor comprometido de Jesús, y aquí justifica la acción de dar como un acto de fe y reconocimiento.

Referencias: Mt 28:19; Jn 8:31

(v.42) Discípulo y comunidad

El término discípulo no solo refiere a seguidores individuales sino a la comunidad de creyentes que se apoyan mutuamente.

Referencias: Hech 2:42; 1 Co 12:12

(v.42) Os aseguro

Expresión característica de Jesús para enfatizar la certeza y autoridad de su enseñanza, marcando un mandato o promesa divina.

Referencias: Mt 5:18; Jn 14:12

(v.42) No perderá su recompensa

Promesa de Dios de que toda acción de bondad, por mínima que sea, será reconocida y recompensada, reflejando la justicia y misericordia divina.

Referencias: Lc 6:35; 2 Co 9:6

(v.42) Recompensa eterna

La recompensa mencionada apunta a la recompensa eterna en el reino de Dios, más allá de las meras compensaciones terrenales.

Referencias: Mt 6:20; 2 Ti 4:8